sábado, 11 de enero de 2014

Eres todo y no eres nada

Quiero saber que eres para mí porque para mí existes pero... ¿yo para ti?.

Eres quien me arranca la vida pero también quien me la da... ¿qué extraño, no?. Eres quien alimenta mis sueños, quien, de manera indirecta causa mis sonrisas, quien me hace sentir millones de mariposas estando a centímetros.

Eres quien me hace la más feliz, pero quien me hace estar hundida en la más profunda tristeza. Eres mi vida, eres mi mente, eres mi pensamiento... eres mi preocupaciones, eres mi desilusión, mi tristeza...

Es increíble, todo lo que eres sin ni siquiera tú saberlo. Eres todo para mí. Eres todo para mí en mi mente y en mi corazón. Sin embargo... no eres nada en la realidad.

Eres todo y no eres nada... 

viernes, 10 de enero de 2014

¿Despedida o reencuentro?

Y llega un día en el que te encuentras a esa persona, la ves, la miras y piensas... "joder, lo que daría yo por poder compartir mi vida a su lado..." o "ojalá yo fuera la razón de su sonrisa". Y sí, durante esos segundos o minutos vives en las nubes, en tu mente, en la felicidad, en como sería todo sí...

Claro como sería todo "si"... ese sí que nos mata. Ese sí que nos hace ver que el reencuentro simplemente es una despedida más y que será así siempre, todos y cada uno de los días de tu vida. Te callas, aguantas, sonríes y haces que todo está bien, tratas al mundo como si nada, como si fueras la más feliz del mundo, cuando, en realidad, eres una persona infeliz más.

lunes, 6 de enero de 2014

¿En qué nos estamos convirtiendo?

Me paro a mirar, observo y pienso... ¿qué está pasando? ¿en qué nos estamos convirtiendo?.

Estamos creando una sociedad en la que acabamos una relación a través de conversaciones de Whatsapp, en la que sólo nos acercamos a conocer a alguien si su fachada nos parece atractiva, en la que damos de lado a gente con problemas, en la que sólo estamos al lado de la gente por interés... Cada día la sociedad se está corrompiendo más y más... hemos llegado al punto de romper relaciones de toda la vida por aventuras de una noche, a la parte en la que el amor se basa en una noche de sexo, a la parte en la que conseguimos lo que queremos en ese momento y en cuanto se nos pasa algo más fácil por delante, lo dejamos de lado.

Es una sociedad en la que utilizamos a las personas, nos movemos por intereses, nos acercamos a aquellos que tienen más poder social y económico... ¿por qué nadie se para a pensar en qué está pasado? ¿qué es lo que está causando tal desastre en las personas?.

Yo, que cada día lo veo más y más y cada día me llevo más desilusiones, envidio la sociedad de años atrás... Sí, envidio la sociedad dónde quedar a tomar un café y comunicarse con las personas era lo bonito de la vida. Envidio cuando se conquistaba con cartas, con flores, con pequeños detalles, cuando te enamorabas de una persona por lo que era por dentro, por como te trataba y no por su físico o su facilidad.

Envidio la época en la que la vida era vida, en la que la felicidad realmente existía con cosas tan simples como un... "te quiero" pegado en un post-it en el frigorífico, como un abrazo de un amigo, un reencuentro con personas que no se han visto en años o una emotiva despedida en una estación.

Simplemente, añoro la existencia de una verdadera personalidad que no se dejaba influir ni por nada ni por nadie, una personalidad que era propia de cada uno y se movía de acuerdo a sus pensamientos... pero ahora... ¿en qué nos estamos convirtiendo?.

jueves, 2 de enero de 2014

Maldita vida loca.

¿Sobre qué escribes cuando no tienes nada que escribir? ¿Qué haces cuando ya no tienes nada que hacer? ¿Qué piensas cuando ya no tienes nada que pensar?

Podrás creer que eres dueño de tu futuro, de un futuro imprevisto, indeciso, nuevo, extraño... pero no, en realidad no eres dueño de nada, no eres dueño ni de tu propia vida porque lucharás y lucharás por cosas que nunca tendrás, te desvelarás noches y noches por sueños que nunca se cumplirán, llorarás y llorarás por cosas que pasaron y que ya no volverán... y ¿sabes?, va a dar igual, va a dar igual que pierdas años, meses o días porque lo que no es para ti, no será y lo que es, estará ahí y llegará en el momento que menos lo esperes.

Maldita vida loca, maldita sea la cosa o la persona que nos dirige y que ha decidido que vivamos estas situaciones sin querer vivirlas.