Me paro a mirar, observo y pienso... ¿qué está pasando? ¿en qué nos estamos convirtiendo?.
Estamos creando una sociedad en la que acabamos una relación a través de conversaciones de Whatsapp, en la que sólo nos acercamos a conocer a alguien si su fachada nos parece atractiva, en la que damos de lado a gente con problemas, en la que sólo estamos al lado de la gente por interés... Cada día la sociedad se está corrompiendo más y más... hemos llegado al punto de romper relaciones de toda la vida por aventuras de una noche, a la parte en la que el amor se basa en una noche de sexo, a la parte en la que conseguimos lo que queremos en ese momento y en cuanto se nos pasa algo más fácil por delante, lo dejamos de lado.
Es una sociedad en la que utilizamos a las personas, nos movemos por intereses, nos acercamos a aquellos que tienen más poder social y económico... ¿por qué nadie se para a pensar en qué está pasado? ¿qué es lo que está causando tal desastre en las personas?.
Yo, que cada día lo veo más y más y cada día me llevo más desilusiones, envidio la sociedad de años atrás... Sí, envidio la sociedad dónde quedar a tomar un café y comunicarse con las personas era lo bonito de la vida. Envidio cuando se conquistaba con cartas, con flores, con pequeños detalles, cuando te enamorabas de una persona por lo que era por dentro, por como te trataba y no por su físico o su facilidad.
Envidio la época en la que la vida era vida, en la que la felicidad realmente existía con cosas tan simples como un... "te quiero" pegado en un post-it en el frigorífico, como un abrazo de un amigo, un reencuentro con personas que no se han visto en años o una emotiva despedida en una estación.
Simplemente, añoro la existencia de una verdadera personalidad que no se dejaba influir ni por nada ni por nadie, una personalidad que era propia de cada uno y se movía de acuerdo a sus pensamientos... pero ahora... ¿en qué nos estamos convirtiendo?.