martes, 10 de octubre de 2017

Paso la vida esperando(te)

La vida es eso que pasa mientras (te) estoy esperando.

Esperando un viaje, una sorpresa, un regalo. Esperando un beso inesperado, un mensaje, una llamada. Esperando conseguir mis metas, mis objetivos, mis sueños. Esperando que llames a la puerta con un golpe seco, tan frío y seco como te sientes por dentro.

Miro el calendario; 20 días hasta el próximo acontecimiento... y buf, que largo se va a hacer. Así que paso los 20 días tachando los números, manteniendo la mente ocupada en otras cosas para que el tiempo pase más deprisa. Qué surrealista ¿no?... hacer cosas para que el tiempo pase más deprisa, cuando lo que en realidad nos falta es tiempo por los cuatro costados.

En este preciso y precioso momento párate a pensar qué estás haciendo. Si, ya sé, no estás haciendo nada importante, solo mantenerte distraído mientras esperas esa fecha marcada en rojo en tu calendario. Pero, no nos damos cuenta de todo lo que estamos desperdiciando.

A lo mejor la vida no es esperar todo el rato. A lo mejor la vida es un café con un cigarro mientras escuchas una buena canción. Una sonrisa en mitad de una conversación con dos copas de vino. Un buen libro mientras escuchas la lluvia a través de la ventana. Un mensaje a las cinco de la mañana diciendo que te echan de menos. Un plan inesperado.

A lo mejor la vida es ahora y la estoy desaprovechando...

miércoles, 24 de mayo de 2017

Viviendo el presente pensando en el futuro

Hoy te levantas y piensas que mejor mañana. O quizá pasado. O quizá cuando llegue el mejor momento.

¿Alguien me puede explicar qué narices es el mejor momento? Si te miro y me apetece besar(te) lo hago. Si me apetece saltar, salto. Si me apetece llorar, lloro. Pero nada de esperarse a luego, que los luegos no existen, que el momento es el ahora y el lugar dónde te encuentras.

Alguien dijo algún día estar enamorado, y por estar enamorado perdió lo que más quería. Se esperó, respiró, pensó, analizó, recapacitó y eligió no ser el momento adecuado.... y ahora yo me pregunto... Adecuado ¿para qué?.. Si acaso ahora no es el momento adecuado de gritar "TE QUIERO" y expresar lo que sentimos... ¿cuando lo será?

Hay que ver, la de cosas que nos perdemos por no decir lo que sentimos en cada momento, por no dejar las cosas claras, por hacer falsas promesas y luego deshacerlas... Lo peor de todo, lo que quiero que os quede bien claro es que el momento es AHORA. Sí, ahora. Tú que estás leyendo esto, si ahora mismo estás pensando en alguien, en hacer algo, en tomar una decisión, en lanzarte a la piscina... LÁNZATE. Porque el momento es ahora o nunca. Porque no podemos vivir encerrados en el presente pero pensando en el futuro. Porque así nuestra vida pasa, no vuelve, es algo efímero, que se destruye, que cualquier día algo o alguien nos la puede quitar. Que el tiempo no vuelve, que hay que espabilar, que hay que disfrutar del ahora, hacer todo ahora y lo que venga Dios dirá.

sábado, 8 de abril de 2017

Rencores, envidias, falsa realidad....

Llevo ya mucho tiempo teniendo esta sensación. Una sensación que no sé si me gusta, si me disgusta o si a alguien le agrada. Estoy observando en qué nos estamos convirtiendo.... o acaso, ¿no os habéis dado cuenta de esas fotos de instagram "recién levantadas" (porque estamos perfectamente maquilladas) en las que salimos tan guapas?, ¿raro, no?.

Y es que a veces me planteo para qué narices vivimos. Si no vivimos para querernos a nosotros mismos y a nuestra vida, ¿para qué narices lo hacemos? Pues se me viene una respuesta... para dar envidia, agradar a los demás, dar un ejemplo de falsa felicidad y de falsedad en sí. No me digáis que vosotros no habéis compartido todos los momentos "deluxe" de vuestra vida para que los demás os vean, porque lo hacemos pensando así.

El que esté libre de foto postureo que tire la primera piedra (como luego se dice). Y, ojo, que hablo por mí también, no basándome en los demás. Y así, vuelvo a lo mismo, con una sensación de no sé, tristeza, apatía, nostalgia, melancolía... veo en qué estamos convirtiendo el mundo. Un mundo de envidias, de quedarnos por encima de los demás, de que los demás vean de las cosas que disfrutamos (pero si el otro no puede, ¡ah, se siente!) y sobretodo de rencores.

Hace poco alguien decía que los mejores momentos no se comparten, porque no hay tiempo para compartirlos cuando estás disfrutando al máximo... y aquí queda la pregunta de reflexión... ¿en realidad disfrutamos de lo que tenemos y hacemos o disfrutamos de que los demás lo vean y sepan lo que estamos haciendo?

Sin más, buen sábado.